< Inicio
< Atrás

Palabra Obrera Nº 65

Palabra Obrera N° 64

Palabra Obrera Nº 63

Palabra Obrera Nº 62

Palabra Obrera Nº 61

Palabra Obrera Nº 60

Palabra Obrera Nº 59

Palabra Obrera Nº 58

Palabra Obrera Nº 57

Palabra Obrera Nº 56

Palabra Obrera Nº 55

Palabra Obrera Nº 54

Palabra Obrera Nº 53

Palabra Obrera Nº 52

Palabra Obrera Nº 50

Palabra Obrera Nº 49

Palabra Obrera Nº 48

Palabra Obrera Nº 45

Palabra Obrera Nº 44

Palabra Obrera Nº 43

Palabra Obrera Nº 42

Palabra Obrera Nº 41

Palabra Obrera Nº 40

Palabra Obrera Nº 39

Palabra Obrera Nº 38

Palabra Obrera Nº 37

Palabra Obrera Nº 36

Palabra Obrera Nº 35

Palabra Obrera Nº 34

Palabra Obrera Nº 33

Palabra Obrera Nº 32

Palabra Obrera N° 31

Palabra Obrera N° 30

Palabra Obrera Nº 29

Palabra Obrera Nº 28

Palabra Obrera N° 27

Palabra Obrera N° 26

Palabra Obrera N° 25

Palabra Obrera N° 24

Palabra Obrera Nº 23

Palabra Obrera Nº 22

Palabra Obrera Nº 21

Palabra Obrera Nº 20

Palabra Obrera Nº 19

Palabra Obrera Nº 18

PALABRA OBRERA Nº 17

PALABRA OBRERA Nº 16

Palabra Obrera Nº 15

Palabra Obrera Nº 14

Palabra Obrera Nº 13

Palabra Obrera Nº 12

Palabra Obrera Nº 11

Palabra Obrera N° 9

Palabra Obrera - Boletín Especial - junio 2005

Palabra Obrera Nº 8

Palabra Obrera Nº 7

Ediciones Anteriores
Revista Los Andes
Tesis Fundacionales
Anterior página web


REFERÉNDUM CONSTITUCIONAL EN BOLIVIA

Con el 99,49% de actas consolidadas gana el NO a la reforma con el 51,31%


A las 23 hs la presidenta del Órgano Electoral Plurinacional dio por ganador con el 51,31% a la opción NO a la reforma constitucional. Con una diferencia de 150 mil votos con la opción SI, que llego al 48,69%, y faltando contabilizarse unos 30 mil votos, quedó claro el triunfo de la opción negativa.
 

Por Javo Ferreira

Como ya hemos planteado en otros artículos, este resultado abre una crisis en el partido de gobierno que debe repensar en forma urgente como determinar los mecanismos de sucesión a Evo Morales evitando o contrapesando las inevitables fuerzas centrifugas que se desarrollarán por las peleas internas entre los diversos burócratas sindicales y los nuevos ricos deseosos de más cuotas de poder en el Estado.

Por otro lado el necesario balance de este año de gestión donde se perdió el respaldo de más de un 60% el 2014 a hoy con un 48% y perdiendo un referéndum que el mismo gobierno califico de vida o muerte. Infringirse un disparo en el pie es poco. Los abundantes casos de corrupción donde sobresale el multimillonario desfalco del FONDIOC y luego el supuesto tráfico de influencias de Evo Morales y el repentino enrique cimiento de una de sus ex parejas influyeron en amplios sectores en la pérdida de credibilidad.

Por otro lado para las fuerzas que propugnaron el voto negativo es un conglomerado de fuerzas heterogéneas desde los representantes del latifundio y la agroindustria cruceña con Rubén Costas, pasando por el empresario Doria Medina o Luis Revilla alcalde de La Paz, hasta los socialistas del POR. Este resultado y el triunfo del NO intentará ser capitalizado por estas disimiles fuerzas, algunas de las cuales ya empiezan a anunciar la fundación de un nuevo frente a la cabeza de Filemón Escobar, -ex dirigente minero y fundador con Evo Morales del MAS.

Queda claro que tampoco Bolivia escapa a la ola continental de retorno o ascenso de nuevas derechas que ven facilitado su crecimiento gracias a estos mismos gobiernos post neoliberales, que se encargaron de distraer y corromper las organizaciones sindicales y cuando no pudieron hacerlo recurrieron directamente a la represión abierta como fue con la huelga del 2013 y el ataque al Partido de los Trabajadores.

Se inaugura un nuevo momento político, con una nueva relación de fuerzas entre los partidos y organizaciones, y con una agenda nueva para todos los actores, tanto del oficialismo como de la oposición patronal. Los trabajadores deben aprovechar la discusión y reflexión abierta para ir forjando su propia herramienta política, el Partido de los Trabajadores. La condición ineludible es la lucha contra la burocracia sindical, cómplice entregar a los trabajadores a las manos del gobierno y debilitar los intentos de resistir despidos y cierre de empresas.