< Inicio
< Atrás

Palabra Obrera Nº 65

Palabra Obrera N° 64

Palabra Obrera Nº 63

Palabra Obrera Nº 62

Palabra Obrera Nº 61

Palabra Obrera Nº 60

Palabra Obrera Nº 59

Palabra Obrera Nº 58

Palabra Obrera Nº 57

Palabra Obrera Nº 56

Palabra Obrera Nº 55

Palabra Obrera Nº 54

Palabra Obrera Nº 53

Palabra Obrera Nº 52

Palabra Obrera Nº 50

Palabra Obrera Nº 49

Palabra Obrera Nº 48

Palabra Obrera Nº 45

Palabra Obrera Nº 44

Palabra Obrera Nº 43

Palabra Obrera Nº 42

Palabra Obrera Nº 41

Palabra Obrera Nº 40

Palabra Obrera Nº 39

Palabra Obrera Nº 38

Palabra Obrera Nº 37

Palabra Obrera Nº 36

Palabra Obrera Nº 35

Palabra Obrera Nº 34

Palabra Obrera Nº 33

Palabra Obrera Nº 32

Palabra Obrera N° 31

Palabra Obrera N° 30

Palabra Obrera Nº 29

Palabra Obrera Nº 28

Palabra Obrera N° 27

Palabra Obrera N° 26

Palabra Obrera N° 25

Palabra Obrera N° 24

Palabra Obrera Nº 23

Palabra Obrera Nº 22

Palabra Obrera Nº 21

Palabra Obrera Nº 20

Palabra Obrera Nº 19

Palabra Obrera Nº 18

PALABRA OBRERA Nº 17

PALABRA OBRERA Nº 16

Palabra Obrera Nº 15

Palabra Obrera Nº 14

Palabra Obrera Nº 13

Palabra Obrera Nº 12

Palabra Obrera Nº 11

Palabra Obrera N° 9

Palabra Obrera - Boletín Especial - junio 2005

Palabra Obrera Nº 8

Palabra Obrera Nº 7

Ediciones Anteriores
Revista Los Andes
Tesis Fundacionales
Anterior página web


Denuncian arbitrario despido

Una muestra más de la arbitrariedad patronal

 

Nos cuenta una compañera despedida de una gran empresa alteña:

“Estaba trabajando normalmente como todos los días cuando me llama mi supervisora a que me presente urgente en su oficina. Apenas entro comienzan a acusarme sin pruebas de robo. Ella no estaba sola, me atacaban entre tres sin dejarme hablar. Mi sorpresa inicial (ya que no entendía lo que pasaba) fue dejando paso a la bronca e indignación ante el insulto de una acusación tan baja como falsa. Les pedí pruebas, que la persona que me acusaba venga a decírmelo en la cara, pero no me hicieron caso, me dijeron que ya estaba hecha la denuncia en la PTJ y que yo tenía que ir a declarar en ese momento. Les dije que no tenía nada que ocultar y que estaba dispuesta a ir. Me dejaron esperando 3 horas sentada en un patio sin decirme nada. Luego vino la supervisora y me hizo echar a los empujones por el personal de seguridad diciendo que yo era indeseable para la empresa. De la denuncia de la PTJ sospecho que fue falsa puesto que nunca me llamaron ni nada. A los tres días me presenté en el Ministerio de Trabajo donde realicé la denuncia. A partir de ahí empecé a darme cuenta de que lo que me pasó es algo común en la empresa. Unos días antes echaron a una compañera acusándola de lo mismo. Pero con el agregado de que la amenazaron con despedir a su madre (que tiene muchos años en la empresa) si no firmaba una acusación de robo. Y en estos días me estoy enterando de otra compañera que esta quedando afuera (con mas de 4 años de antigüedad), sin ninguna explicación. También me di cuenta que tienen todo preparado, yo ya estaba mas de tres años trabajando pero nunca me dieron un contrato o una papeleta de pago. Nos hacían firmar en una planilla que se queda con ellos. Siempre me llamaban cuando me necesitaban y trabajaba 4, 5 ó 6 meses seguido, luego me decían que descansara unos días hasta que me volvieran a llamar. Ahora ellos dicen (en el Ministerio) que yo no era personal de la empresa. Dicen que yo era un “contratista externo” ya que me descontaban el IVA y el IU (Impuesto a las utilidades). Pero entonces ¿por qué cobraba el sueldo acordado, completo y sin descuentos, por qué me daban uniforme, cumplía horarios, me pagaban regularmente todos los meses, en fin tenia una relación estable con la empresa por más de tres años? Ahora me doy cuenta que en realidad estaba todo arreglado para ahorrar a la empresa los gastos de Caja Nacional de Salud, los pagos a las AFPs y mis beneficios el día que decidieron darme una patada y despedirme, todo esto violando la Ley General de Contrato de Trabajo. ”

Esta situación no pasa solo en su fábrica sino que es algo generalizado en la mayoría de las empresas. El otro problema que nos relató es la prohibición de afiliarse al sindicato para su sector: “Si no quieren tener problemas mejor no se metan con esos ”, amenazaba la supervisora.

Construir la juventud cobista en fábricas y talleres

La organización es nuestra mejor y única defensa contra las arbitrariedades y atropellos patronales. Y este es un punto fundamental para empezar a tirar abajo este régimen policial y dictatorial que se vive en las fábricas. Impulsar la organización de una juventud cobista en las fábricas y talleres podría ser un importante punto de apoyo para comenzar a unir y organizar a miles de trabajadores jóvenes, apuntalando la organización sindical y la lucha.