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Huanuni y Caracoles en estado de emergencia

¡No a la reprivatización masista - cooperativista!


Solidaridad con los mineros asalariados
 

El pasado 17 de agosto los 150 trabajadores mineros de Caracoles junto con miembros de la FSTMB, protagonizaron una ruidosa movilización en La Paz, como parte del estado de emergencia en que se han declarado los mineros asalariados, en rechazo a los intentos del Ministerio de Minería y del Poder Ejecutivo de avanzar en la reprivatización de los yacimientos mineros.

En consonancia con la política de "reactivación minera" del gobierno del MAS, basada esencialmente en la privatización de yacimientos como en el caso de El Mutún, entregado a la transnacional india Jindal Steel, y con la “propuesta” de asociación con Atlas Precious Metals para reactivar el complejo de Karachipampa, el 2 de agosto pasado el ministro del ramo, Walter Villarroel, sugirió por nota firmada por el ministerio, la entrega de los niveles -200 del cerro Posokoni en Huanuni para que sean explotados por las cooperativas, es decir el 95% de la explotación actual del Posokoni. Producto de esta decisión, la tensión entre asalariados y cooperativistas estuvo al borde de traducirse en graves enfrentamientos en Huanuni, mientras que en el distrito minero de Caracoles, las cooperativas, envalentonadas por esta política dieron un ultimátum hasta fin de mes a los asalariados para que abandonen el ingenio de Molinos, lugar al que fueron relocalizados luego de su violento desalojo del ingenio Pakuni, en mayo del 2004.

La fuerza de la estatización y del control obrero en Huanuni

Los trabajadores mineros de Huanuni, luego de una ardua lucha contra la transnacional Allied Deals, lograron recuperar, en julio del 2002, para el Estado boliviano el yacimiento, que según las transnacionales y el gobierno de turno "estaba en quiebra". Con esta enorme lucha se logra perforar la Ley 1777 (Código Minero) iniciándose un proceso de recuperación del yacimiento sobre la base del "control social" es decir, la intervención colectiva de los trabajadores en la toma de decisiones para la exploración, perforación y explotación del yacimiento.
Los resultados están a la vista: la empresa minera Huanuni, perteneciente ahora a COMIBOL, es la empresa que más aporta del sector al Estado boliviano, realizando hasta la fecha una inversión de 14 millones de dólares, en proyectos como la Rampa auxiliar (nivel -200 a -240), rampa principal, apertura XC y nivel (en ejecución), maquinaria y equipos, chimeneas de ventilación, y con tres proyectos en marcha (las chimeneas de ventilación integral Rampa, el nuevo ingenio Santa Elena y el dique de colas para remediación ambiental). Toda esta labor fue realizada sin recibir un solo centavo del gobierno nacional ni del capital privado, mostrando así la potencialidad económica de la estatización y del control obrero.

Esto contrasta con la explotación que vienen llevando a cabo las cooperativas mineras, donde además de llevar adelante una feroz explotación de los asalariados que tienen a su cargo como lo evidenció el caso de los 500 trabajadores de Chima-Chuquini en el norte de La Paz, donde ni siquiera tenían derecho a un salario fijo (de las doce que trabajaban les daban 1 hora para que se ganen su jornal), realizan una explotación "depredadora", sin proyectos de prospección y exploración, sin inversión tecnológica y sin planificación, provocando el agotamiento acelerado de las reservas como sucedió en Siglo XX - Llallagua y Catavi. Esto se agrava ya que cuando FENCOMIN habla de inversión tecnológica lo hace abiertamente pensando en colaboración con transnacionales mineras como ya viene sucediendo en San Cristóbal, en desmedro del Estado y el pueblo boliviano.

La situación actual en Huanuni

A fin del mes de julio, FENCOMIN y el SMTMH, junto con varias organizaciones sociales de Oruro (Universidad Técnica de Oruro, el Comité Cívico de Oruro, el Comité Cívico de Huanuni, la Sociedad de Ingenieros y el Bloque Oruro -agrupación de profesionales- ), con el aval del Ministerio de Minería, decidieron formar una comisión técnica para evaluar posibles soluciones a este conflicto que viene arrastrándose hace varios años, respetando el carácter estatal de la explotación de los yacimientos.

La comisión debía estudiar hasta fines de agosto las 5 propuestas: 3 de la COMIBOL, 1 del SMTMH y la última presentada por FENCOMIN. Tanto las propuestas de COMIBOL como del SMTMH contemplan la creación de una nueva empresa, estatal y dirigida por COMIBOL, que incorpore 1500 asalariados más a los 800 ya existentes, avanzando en el desarrollo de nuevas áreas de explotación. Esta salida permitiría no solo aumentar la productividad de yacimiento y resolver la grave situación de los cooperativistas pobres que estarían dispuestos a convertirse en asalariados, sino también dar un nuevo impulso al desarrollo del distrito. Sin embargo la política del ministro Villarrroel es sostener la propuesta de los cooperativistas ricos que es entrar a depredar el yacimiento, buscando el enriquecimiento acelerado de un pequeño sector de dirigentes. La nota del 2 de agosto del Ministerio de Minería tiene el objetivo de perforar estos proyectos, forzando una salida privatizadora antes de que la comisión termine su labor.


Por un plan obrero de reactivación de la minería

¡Defensa de Caracoles y Huanuni!

Los trabajadores de todo el país y el pueblo en general no podemos permitir que la gran conquista que significó la nacionalización de Huanuni y la aplicación de un control por parte de los trabajadores sea nuevamente entregada a la voracidad de los pulpos imperialistas, utilizando como punta de lanza a las cooperativas mineras. Debemos rodear de solidaridad a los trabajadores asalariados mineros frente a esta nueva ofensiva privatizadora. Hay que impedir que los 150 trabajadores de Caracoles sean echados a la calle como pretende FENCOMIN. Sin embargo esto no es suficiente. Tenemos que empezar a discutir un plan de recuperación de la minería, empezando por la expropiación sin pago de COMSUR, Paititi, San Lorenzo, etc, y las transnacionales del sector, generalizando y profundizando el control obrero colectivo sobre la base de la experiencia iniciada en Huanuni, única forma de garantizar salarios y condiciones laborales dignas, como ingresos que beneficien a todo el pueblo boliviano.

Llamamos a los trabajadores y el pueblo a solidarizarse con la justa defensa del patrimonio nacional y de su fuente de trabajo que hacen los trabajadores asalariados mineros y apoyar la lucha por la nacionalización de la minería bajo control obrero colectivo.

Por Javo Ferreira