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Carta del Compañero Thomas:

 

Señores:
PALABRA OBRERA

De mi atenta consideración:

Remito a Uds. la presente para que, dentro de la amplia y democrática discusión a que siempre aluden en sus publicaciones, puedan publicar en su periódico éstas mis observaciones.

He leído atentamente el Nro. 6 de su publicación: “Palabra Obrera”, en la que no he dejado de notar varias imprecisiones, cuando no, información -aparente y malintencionadamente- distorsionada. Lo que no corresponde ni a la seriedad ni a la moral revolucionaria a que se deben quienes se dicen ser trotskystas y manejan un periódico que se precia de serlo de esta tendencia. No entro en apreciaciones teóricas porque no he encontrado ni una sola propuesta nueva suya sobre la problemática nacional y universitaria en las páginas revisadas, sino varias consignas hace ya vasto tiempo formuladas por el POR (a quien vosotros aluden sin ton ni son) que, en algunos casos, vosotros se las atribuyen y, en otros, las distorsionan.

Primero; cuando señalan la creación de “Una Asamblea Popular” como “punto de partida de la construcción de órganos de poder del movimiento obrero y popular”(p. 3), realizan una falaz presentación de la historia presentado la misma como un instrumento para organizar, es decir iniciar la organización para “preparar la movilización” del “movimiento obrero y popular”, como si hubiese sido la Asamblea Popular una mera confabulación de cúpulas dirigenciales que se pusieron de acuerdo para declarar el socialismo en el país. Todo lo contrario, fundamentalmente, la Asamblea Popular fue la expresión de la radicalización y movilización de las masas (¿acaso no estaban los mineros y otros sectores en la sede de gobierno cuando sesionó la asamblea?) y la asamblea su instrumento para, en la etapa ya de confrontación abierta y definitiva, es decir final, contra la burguesía nacional y el imperialismo, decidir la toma del poder político. Una “redición” de la misma, pues, sugiere contar con, mínimamente, las condiciones de entonces: masas radicalizadas y en lucha, consciente de su accionar, tras la política revolucionaria del proletariado, por la consecución del socialismo. Pretender reeditarla al margen de esas condiciones es no sólo deformar la historia sino distraer al pueblo de su lucha verdadera e invalidarle una consigna significativa.

Segundo; cuando refieren la actuación del URUS, debieran informarse bien, para referirse medianamente en ese sentido, sobre una organización que ha sido templada en la lucha por más de treinta años y no al calor de falaces como vulgares “reflexiones”. Os digo por qué:

1. Cuando mencionan el Poder Estudiantil olvidan que ésta consigna, solamente materializada en la Revolución Universitaria del ’70, implica fundamentalmente la dirección física y material de la universidad por la clase obrera tras sus objetivos históricos. No otra cosa significó la mayoría estudiantil impuesta en la UMSA (bajo los lineamientos de las “Bases Ideológicas”) y la mayoría obrera en el Consejo Universitario de la Thomas Frías, en esa época. Hablar de una mayoría estudiantil por hablar (eso es lo que la mayoría simplonamente entiende) no tiene sentido. Como esta reivindicación, la Reforma Universitaria de que aquella es parte, sólo tiene sentido si apunta a alinear al elemento pequeñoburgués universitario tras la política revolucionaria del proletariado, ¡en los hechos!, no con discursos líricos. Situación que no es real todavía pero que es deber de los revolucionarios plantearla, defenderla y consumarla. No por afán electoralista.

Entre otras cosas, con referencia a “su participación” en el movimiento de la UTO, por eso “vuestra” consigna del Gobierno Tripartito es reformista, porque encubre la pretensión no desnudada de querer incorporar al pueblo (así en abstracto, ni siquiera se habla de clase obrera a secas) al gobierno universitario como un mecanismo meramente administrativo y burocrático y no con el planteamiento claro y conciso de que lo que se pretende es que la clase proletaria sea dirección política de la universidad y que ello requiere mayoría obrera en el gobierno universitario.

2. “La FUL de San Simón, [es] dirigida por URUS desde hace varios años”. Otra de sus aseveraciones falsas malintencionadas. A todos consta que es la primera gestión que URUS se encuentra en la máxima dirección de la UMSS y, esto, luego de una lucha abierta y prolongada por un largo período para, solamente, ser reconocida como tal. Lo que, en los hechos, a reducido ampliamente su gestión.

3. Sobre sus “reflexiones” acerca de la “adaptación” del URUS y del por qué, siendo como lo reconocen, “una corriente estudiantil con considerable peso en la vanguardia en el ámbito nacional”, no hizo “nada por movilizar en donde tiene fuerza” y “jugar sus fuerzas en apoyo al proceso protagonizado por la vanguardia estudiantil de Oruro”; aunque os refutaré oportunamente, por razones didácticas, en la última de mis observaciones; aquí sólo os preguntaré: ¿qué carreras fueron las que llegaron de la UMSA para la marcha del día jueves 7 pasado?, ¿eran centros Uristas o no?, pero, aún en el caso de que no fuera así, ¿por qué no movilizan vosotros a su base, siendo, como dicen serlo, vanguardia revolucionaria “organizada”?.

4. Sus nuevos “militantes”: Chino, Gonchi, Luar, Wilmer; declaran haber tomado contacto con agrupaciones tales como el URUS, Poder Estudiantil, con las cuales habrían -hace suponer su escrito- buscado integrarse, lo que no sucedió porque al “no coincidir en varios aspectos políticos”, se quedaron “divagando”. Les invitó cordialmente a que puedan aclarar en qué “aspectos políticos” no coincidieron los compañeros con tales agrupaciones que, falsamente las consideran diferentes en Oruro; en más, pregunto: ¿a qué contactos se refieren si nunca hubo tal relacionamiento en el sentido que pretendidamente le quieren dar? Y, más todavía, ¿cuáles son sus “coincidencias políticas”, su programa?

Tercero; sobre la problemática universitaria que atraviesa la UTO, que, ha sido el motivante principal de ésta mi nota, permítanmelo deciros, vosotros partís de un total desconocimiento de la realidad, de las causas y el desarrollo de ese movimiento y, un marxista -como al parecer se consideran- no puede menos que partir del conocimiento pleno y total de ella para poder, no expresarse, sino prever como tratar de conducir su curso. Vosotros olvidan, o quieren olvidar deliberadamente, que la Reforma Universitaria, como categoría histórica, no es la conclusión ilustrada de algunos eruditos sino la respuesta lógica al descalabro de la educación superior. No es una respuesta elaborada en la sesera de algún intelectual o radical manipulada a antojo, cuando así le plazca a uno, sino la exigencia objetiva de la realidad desahuciada que clama por ser transformada. ¡No otra cosa!

Lo acaecido en la UTO no es sino la completa confirmación de ello, pues, como sabéis el conflicto vino en desarrollarse a raíz de algo tan elemental, superfluo, como la oposición estudiantil al incremento salarial docente-administrativo. ¿Por qué?, porque el estudiante cuestionó las pésimas condiciones de su formación académica en la persona del docente donde se concentra cuantiosa cantidad de las mismas: mediocridad, corrupción, prebendalismo, etc. Ello, también debéis saberlo, no es la primera vez que ocurre, ni es Oruro el primer lugar donde se manifiesta. Más el hecho de que el estudiante esté consciente de esta realidad, contrasta con la realidad, también objetiva; de que éstos no se hayan aprestado a la movilización (por las causas: presión, amedrentamiento, manipulación, etc., que fueren), como, parecería lógico suponer, debió suceder y no sucedió hasta ahora.

Confirma éstas nuestras aserciones las resoluciones de la Asamblea General Universitaria de la UTO de fecha 23 de abril de 2004, durante la lucha presupuestaria, donde, entre otras cosas, la tendencia que vosotros acusáis de “débil...como corriente” en la UTO, hizo aprobar en la misma: “... la necesidad de una reforma estructural en las políticas del sistema nacional universitario y en la Universidad Técnica de Oruro, vale decir, la necesidad de una Reforma Universitaria, que vincule a la universidad pública con su pueblo para brindarle la solución estructural y vital que él exige...”. El “programa de acción” que reclaman, el que hoy es el nervio motor de las movilizaciones en Oruro, fue ya planteado en ese entonces y en varios de nuestros programas presentados en las diferentes carreras en las que actuamos. No es casual que los “Decretos Revolucionarios” de que tanto se jactan son la respuesta de la “vanguardia estudiantil de la UTO” al problema universitario nacional, hallan sido redactados por miembros del URUS y puestos a consideración en la asamblea del dos (2) de septiembre (no el tres (3) como Uds. señalan, p. 6) por el c. Ascencio Cruz, militante del POR. Pero volvamos...

Aún cuando los planteamientos fueron lanzados y aprobados ya en los días de abril del presente año, la masa estudiantil no había madurado para concebirlos y, menos, para pragmatizarlos, aunque los problemas que hoy se reconocen abiertamente, se reconocían no sólo entonces sino mucho antes. Hoy; reitero, aunque la base estudiantil se encuentre plenamente de acuerdo con los postulados de Reforma, tampoco está lista -eso nos dice su ausencia- para lanzarse a la acción y barrer con las camarillas que le agobian, no digamos ya de comprender la estrategia revolucionaria del proletariado y lanzarse a consumarla consecuentemente. No otra cosa significa que, contrapuesto al fogoso discurso de algunos de vuestros militantes en el conflicto, se hallan impuesto las maniobras, la amenaza y la prebenda de las roscas para lograr un aislamiento de la “vanguardia” respecto de las bases. Esa es la mera realidad y contra ella no podemos sino atenernos a su buena lectura.

Estas apreciaciones se aplican, lo mismo, en las demás regiones donde se nos acusa de no haber hecho “nada por movilizar” en donde tenemos presencia como tendencia y “jugar... [nuestras fuerzas] en apoyo al proceso protagonizado por la vanguardia estudiantil de Oruro”, pues, frente a sus cándidas pretensiones “revolucionarias” (corazón e hígado puro, como dijera alguien) la realidad no tiene compasión y sólo es, no debe. Clara muestra de ello es que, en San Simón, por ejemplo, el descubrimiento de reservas de petróleo en sus terrenos y la intención de la REPSOL por realizar las primeras perforaciones a cambio de migajas, siendo un pretexto objetivo directo, inmediato y de mayor valía para movilizar a las bases de la UMSS que la Reforma emprendida en la UTO, no se logró hacerlo. ¿Por qué?, su deliberada ingenuidad responderá por incapacidad de los URUS, la realidad les responderá en tono diferente, pues la movilización de las masas no son caprichos personales ni de grupo, entroncan con sus necesidades inmediatas, y la masa estudiantil en estos momentos tiene otras prioridades. Pruebas, URUS no es la única tendencia de “izquierda” en Cochabamba, de hecho hasta existe una coordinadora de defensa del gas y otras tonterías, tal vez hasta Uds. cuenten con adeptos allá. ¿Por qué no se movilizó a la gente entonces?

En concreto, es la realidad quien le imprime, en definitiva, los alcances a todo movimiento y, en ese contexto, la Reforma emprendida en Oruro puede viabilizarse de manera revolucionaria, en mi criterio, sólo, por dos caminos. O la apatía estudiantil es rota y las bases universitarias se incorporan a la lucha y potencian el movimiento y barren con las camarillas y roscas que son la materialización objetiva de la mediocridad y corrupción en la universidad y proyectan su lucha hacia la prosecución de la misión histórica de la clase obrera; o la clase obrera, potenciada previamente con un programa revolucionario que reasuma su conciencia de clase, proyecte su finalidad estratégica y se dote de una dirección revolucionaria; imponga a la masa estudiantil su política, lo que parece menos factible.

Ahora bien, cuando sus nuevos militantes señalan que “por la coyuntura de muchas agrupaciones llamadas”trotskystas” que ya pasaron por la FUL, se estigmatizó la verdadera lucha trotskysta”, pecan de pueril rivalidad o incapacidad autoreconocida, pues, si se ha estigmatizado el movimiento como trotskysta es precisamente porque URUS, no otras tendencias, no en la palestra ni frente a las cámaras, le ha impuesto una dirección revolucionaria, como ya dijimos, a través de los Decretos Revolucionarios y a través del “Manifiesto de la Rebelión Estudiantil de la UTO” que han sido redactados por nuestros militantes y que Uds. mismos reconocen como revolucionarios, aunque no reconocen la dirección de sus propugnadores. ¡Dónde quedan pues sus divergencias políticas, decidnos cuáles son que no las conocemos!

Para terminar, ¡señores!: “Quién quiera servir a la causa de la emancipación de la humanidad, tiene que tener el valor de mirar la verdad de frente, aunque amarga esta sea”, no para lamentarse ni jactarse de ella, sino para preverla y orientarla hacia la consumación de la patria universal. Mirar la verdad y reconocerla, eso decía Trosky, y eso es lo que a vosotros hace falta y lo que confirma nuestra posición y desautoriza la vuestra.