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Universidad

Hace falta poner en pie un nuevo movimiento estudiantil


Contra las camarillas universitarias, por una universidad al servicio de los trabajadores y el pueblo
 

La grave crisis universitaria

La universidad pública arrastra una profunda crisis, producto de largos años de aplicación de los programas y políticas inspiradas por el neoliberalismo, en medio de ingentes muestras de corrupción y prebendalismo.

En los últimos años las autoridades reformistas dizque de “izquierda”, que asumieron en algunas universidades, como la UMSA y varias otras, mantuvieron en pie la misma situación y actuaron de la misma forma que sus predecesores, es decir, usar a la Universidad al servicio de sus camarillas y los acuerdos políticos con el actual gobierno.

En los últimos meses el sistema universitario fue escenario de varios conflictos, algunos de larga duración como en Potosí. El MAS debió retroceder en su proyecto de un falso “control social” (en realidad, un intento de lograr mayor control). Hay peleas despiadadas entre diversas camarillas docente - estudiantiles por el control de las prebendas del sistema. En la UPEA se llego al escándalo de despedir a trabajadores administrativos arguyendo el DS 21060 o en Cochabamba al intento de asaltar la FUL. En Santa Cruz y Tarija los universitarios han sido usados al servicio de las camarillas de los Comités Cívicos.

Este escenario muestra la profundidad d ela crisis, pero también, síntomas de un despertar entre los estudiantes.
Hace hace falta poner en pie a un nuevo movimiento estudiantil, combatiendo la situación de apatía, escepticismo, desmovilización y despolitización sembrada por las camarillas de distinto signo -las de derecha y las camarillas de los reformistas-.

Por un nuevo movimiento estudiantil

Para una transformación radical y profunda de la universidad hace falta construir un nuevo movimiento estudiantil, combativo, basado en la autoorganización democráticas y de pie junto a las luchas de los trabajadores, los campesinos y pueblos originarios.
Un punto central es la lucha contra el actual régimen universitario, que bajo la declamada “autonomía universitaria” mediante el “voto ponderado” y otros mecanismos que favorecen a las camarillas, excluye a los estudiantes de toda participación real en la toma de decisiones y el control de los recursos, los programas y la vida universitaria.

Es necesario luchar por el voto universal igualitario que garantice la mayoría estudiantil en el cogobierno de las universidades (así como logrando la incorporación de los administrativos).

Es necesario superar la actual autonomía universitaria, manteniendo sus aspectos que aun son progresivos, pero poniendo la universidad al servicio de las luchas de los trabajadores y el pueblo y contra el imperialismo, recuperando las tradiciones del pacto obrero - universitario y de la movilización estudiantil de los 70.

Por una corriente estudiantil pro obrera y revolucionaria
Lamentablemente en la situación del movimiento estudiantil también una responsabilidad las corrientes que diciéndose de izquierda se han adaptado a este escenario. Maoístas, guevaristas y stalinistas han contribuido a la consolidación de las camarillas por-MAS. URUS (POR) se proclama revolucionaria, pero su discurso “rojo” y su sindicalismo por el “poder estudiantil” encubren una profunda adaptación al régimen de la autonomía universitaria tal cual. URUS siembra confusión y no contribuye a forjar un nuevo movimiento estudiantil cuando sostiene la consigna de “poder estudiantil” igualando en forma completamente vulgar a los docentes en bloque con la burguesía y a los estudiantes (que son un fenómeno social heterogéneo) con la clase obrera, pese a que los hijos o miembros de la clase obrera son una absoluta minoría en los claustros universitarios.

Es necesario poner en pie una nueva corriente universitaria, que luche por un programa de transformación radical de la actual autonomía universitaria, por la autoorganización del movimiento estudiantil, por una universidad crítica, científica y al servicio de la lucha de los explotados, que sume sus energías al esfuerzo por la reorganización y recomposición del movimiento obrero -clave para la alianza obrera y popular- y que asuma en sus manos el combate por una alternativa marxista, en el terreno de la teoría pero también, en el de la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados.

Por Elvio y Nadia
UPEA