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DBU - Swissport, un nuevo paso en la recomposición de las fuerzas obreras

Apoyemos la lucha por el control obrero colectivo

 

DESDE FINES del año 2005, los militantes de la LOR-CI vimos que en la clase trabajadora comenzaba a surgir un nuevo estado de ánimo, motorizado en gran parte por 5 años de levantamientos y crisis nacionales que si bien no tuvieron a la clase obrera como protagonista principal, permitieron un proceso de recuperación de fuerzas, reflexión y preparación para la lucha. Las ilusiones en que el gobierno de Evo Morales facilitaría la organización y la pelea por las demandas postergadas, aceleraron lo que hoy es un claro proceso de recomposición de las filas obreras.

Un nuevo movimiento obrero comienza a andar...

Es que diversos sectores de esta clase obrera precarizada y superexplotada en las fábricas y talleres de El Alto y otras ciudades, han comenzado a forjar sus armas, comenzando a construir nuevos sindicatos, recuperando otros de sus directivas “amarillas” y adelantando luchas por el salario, la estabilidad laboral, contra la prepotencia y abusos de los empresarios y por el conjunto de las demandas obreras.

Entre otras experiencias, podemos mencionar que a fines de 2005 surge SITRASABSA, el sindicato de los trabajadores del Aeropuerto Internacional de El Alto. En 2006 surgen el sindicato de DBU Swissport, el Sindicato de los trabajadores joyeros del Taller externo de El Alto (perteneciente a Exportadores Bolivianos) SITRATEA, el sindicato de los mineros asalariados en las Cooperativas en Potosí. También en 2006 los trabajadores de Aseo urbano de El Alto inician la lucha por sus demandas postergadas. En 2007 se forman: el sindicato de los trabajadores de SuperCanal, el sindicato de los estibadores de SOBOCE, el sindicato de chóferes asalariados interdepartamental y otros.

Pero no se trata solo de nuevos sindicatos, sino también d egrandes acciones de sectores de vanguardia, como los mineros de Huanuni en octubre de 2006 en una gran acción impidieron la toma del cerro Posokoni por parte de los cooperativistas aliados al gobierno. De esta manera demostraron que los asalariados son los únicos capaces de garantizar la nacionalización de los recursos naturales.
Como parte de este proceso de organización, lucha y reflexión, los trabajadores de Aseo Urbano de El Alto fueron a la sesión regional de la Asamblea Constituyente para exigir que la nueva constitución garantice los derechos obreros; el Sindicato de SITRASABSA junto al de DBU-Swissport y el Magisterio Urbano encabezaron el Bloque Obrero y Popular para exigir la inclusión de los sindicatos asalariados en la COR El Alto, y entre otros trabajadores avanza la experiencia política con las promesas del gobierno de Evo Morales.

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Miembros del Sindicato de DBU visitaron Huanuni, para estrechar lazos e intercambiar experiencias e ideas con los trabajadores mineros.

En este marco, los trabajadores de DBU Swissport han discutido pelear porque los Almacenes Aduaneros vuelvan a manos del Estado, pero bajo el Control Obrero Colectivo, inspirándose en los ejemplos de Zanón, la fábrica en manos de los trabajadores y sin patrones en Argentina, y de los mineros de Huanuni con su “control social” sobre el funcionamiento de la empresa nacionalizada.
Creemos que la propuesta de Control Obrero Colectivo de los trabajadores de DBU es un gran aporte programático para poner en pie un nuevo programa obrero que dé respuesta a las necesidades de los trabajadores, a los grandes problemas nacionales y ante la posibilidad de nuevas crisis como las que están gestándose en la economía internacional.

Si los trabajadores de los Almacenes Aduaneros logran imponerle al gobierno del MAS el control obrero colectivo, será un gran ejemplo para los miles de trabajadores de las empresas capitalizadas que se roban los recursos del país, no invierten ni un centavo y basan sus ganancias en una brutal explotación. Por ejemplo, para los trabajadores petroleros, únicos capaces de garantizar una verdadera nacionalización de los hidrocarburos y acabar de una vez con la escasez del gas y, mediante un plan racional llevar el gas a cada casa del país. Y será también un gran ejemplo contrapuesto a las maniobras del gobierno y su supuesto “control social” que sólo busca el control político sobre las organizaciones sociales para someterlas a su política de colaboración con empresarios, terratenientes y transnacionales.

La necesidad de un nuevo programa ante las tareas actuales

En el año 1946 el congreso de la Federación de Trabajadores Mineros de Bolivia aprobó las Tesis de Pulacayo, que sirvieron para orientar a toda una camada de combativos obreros que fueron la vanguardia de la revolución del 52.

Hoy es más necesario que nunca que los trabajadores avanzados, retomando este ejemplo y esta tradición se preparen para ofrecerle a la nueva clase obrera, una serie de claves programáticas, que le ayuden a tomar en sus propias manos la resolución de todos los problemas, independientemente de la falsa “revolución democrática y cultural” del MAS, incapaz de cuestionar la propiedad privada y la explotación capitalista.

Así podrán unir las filas de la clase obrera y ofrecer una alternativa para agrupar a todos los sectores explotados y oprimidos del país, en la lucha hacia su propio poder, única forma de resolver los males nacionales y encarar la construcción de una sociedad sin explotados ni explotadores.

Nosotros, los socialistas revolucionarios de la LOR-CI, nos sentimos orgullosos de que distintos sindicatos comiencen a levantar parte de este programa, el programa obrero y socialista defendido por los trotskistas, y apostamos a que estas distintas experiencias contribuyan a poner en pie un nuevo movimiento obrero clasista y combativo, y un gran partido de la clase trabajadora.

Por David Dias