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En Huanuni hubo una propuesta alternativa

 

En Huanuni, además del texto aprobado, circuló otra propuesta entre algunos delegados. Sin embargo, la misma no pudo ser ampliamente discutida ni llegó al Congreso por que se impuso la idea de “consensuar” entre ambos textos con el ambiguo resultado que analizamos en la nota principal. Reproducimos fragmentos pues creemos que es un aporte válido en eldebate de cómo reagrupar a la vanguardia minera.



¡A construir el instrumento político de los trabajadores!
(...) El XIVº Congreso de la COB aprobó impulsar un Instrumento Político de los Trabajadores, para que los asalariados tengamos nuestra propia herramienta política de independencia de clase. Sin embargo, los dirigentes nacionales prefirieron “cajonear” esa resolución para no entorpecer sus buenas relaciones con el Gobierno. No basta defender la independencia sindical. Tenemos que contar con una herramienta para hacer efectiva la independencia política de la clase obrera. Los trabajadores mineros debemos impulsar la construcción del Instru-mento Político de los Tra-bajadores, basado en los sindicatos, los mineros en primer lugar, con demo-cracia obrera y un programa que defienda los intereses de la clase trabajadora y la alianza obrera, campesina, indígena y popular(...).

¡Por un Plan de los trabajadores para el sector minero-metalúrgico!
(...) La política minera del gobierno nacional está guiada por el afán de atraer inversiones extranjeras como en El Mutún, Karachipampa y Corocoro, en lugar de promover una verdadera nacionalización de la minería. Esta política es contraria a los verdaderos intereses nacionales y de los trabajadores.

Como lo demostraron los trabajadores de Huanuni con su lucha por la nacionalización, imponiendo el control social colectivo e incorporado a miles de compañeros como asalariados en la empresa, que hoy genera grandes utilidades en beneficio del Estado y del pueblo boliviano, es perfectamente posible aplicar otra política minera, basada en la nacionalización y en las fuerzas de los propios trabajadores, que son los únicos interesados en llevar hasta el final una verdadera política minera al servicio del país.

(...) Ahora desde COMIBOL y el Estado, nuevamente quieren regresar a la antigua COMIBOL, para decidir burocráticamente desde La Paz. Los trabajadores rechazamos categóricamente esta pretensión y seguimos luchando por el pleno control social colectivo y poder de decisión sobre todos los aspectos de la vida de la empresa, en especial sobre la reinversión de las utilidades para potenciar el desarrollo de la empresa minera.
Junto con ello, seguimos exigiendo el cumplimiento de los compromisos gubernamentales para coordinar e integrar a Huanuni y la fundición de Vinto en una sola empresa estatal, con control social colectivo, como puntales de una nueva minería nacionalizada.
Los trabajadores asalariados de las distintas empresas privadas soportan la explotación de los capitalistas, que hoy incumplen leyes laborales, con el salario y bonos, obligando a salir a la lucha como han mostrado los compañeros de Colquiri (...)

La defensa del salario, plena estabilidad laboral, el respeto al fuero sindical y los derechos laborales y sindicales, (...) sólo pueden ser garantizados mediante la movilización y la lucha permanente, en los marcos de la unidad de todos los trabajadores asalariados mineros en el seno de la FSTMB.

Las empresas evaden utilidades y compromisos con los trabajadores, gracias a la doble contabilidad y otras maniobras. La FSTMB alentará a los compañeros a imponer el control social colectivo para que de esta manera puedan demostrar que hay utilidades y asegurar sus bonos de producción, un salario digno y otros beneficios y demandas (...).

Al mismo tiempo, en base a la propia experiencia de los compañeros de las distintas empresas y con el debate fraterno en la FSTMB, se hará evidente que la única solución de fondo y duradera para los problemas que confrontan los trabajadores es que las empresas estén en manos de los propios trabajadores, pasando a ser propiedad estatal en una gran empresa de COMIBOL con admi-nistración directa por los trabajadores, y no en manos de la burocracia estatal, como la vieja COMIBOL que era botín político de los gobernantes de turno que así se enriquecían con el sacrificio obrero.
Una de las tareas de la FSTMB es promover y ayudar activamente a la organización sindical de nuestros hermanos de clase, los asalariados del llamado sector cooperativista (...).

Al mismo tiempo que denunciamos que dentro de las Cooperativas existe explotación del hombre por el hombre por una minoría de socios que son en realidad empresarios, tendemos nuestra mano a la masa de cooperativistas pobres que trabajan con sus propias manos para sostener a sus familias. El plan de los trabajadores para la minería, contemplará los intereses de los cooperativistas humildes y su incorporación voluntaria al sector asalariado de la minería nacionalizada.

El plan de los trabajadores para la minería, incluirá, además, la lucha por el monopolio estatal del comercio y exportación de minerales, hoy en manos de comercializadoras y empresas extranjeras, para asegurar así que las divisas queden en el país y sirvan al desarrollo nacional.