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Para preparar la contraofensiva obrera y popular

¡Adelantar el congreso de la COB con participación de los sindicatos de base!

 

EN UNA SITUACIÓN en que entre los trabajadores y sectores populares se discute qué hacer frente al ataque permanente de la derecha, la carestía de la vida y la falta de respuesta a los diversos reclamos; la COB debería estar en primera línea, uniendo y centralizando la movilización y proporcionando una orientación clara a la clase obrera. Sin embargo no es así, la COB se está mostrando completamente incapaz porque Pedro Montes y los dirigentes que le acompañan han convertido a la central obrera en la “quinta rueda del carro oficialista” y colgándose de los faldones del gobierno, pisotean no solo la independencia de clase que determinan los estatutos y principios de la COB, sino que enchalecan a los trabajadores detrás de la política del gobierno de conciliación con los empresarios y terratenientes.

Como sabe que esta línea capituladota es criticada por muchos trabajadores, Montes ni siquiera se atreve a defenderla abiertamente. Por eso, el 1º de Mayo abandonó sin más la marcha de los trabajadores para ir a sentarse junto a Evo Morales en el acto oficial ante el Palacio. Durante los Cabildos del 4 de mayo, la COB se negó a que fueran un verdadero Cabildo Nacional donde uniendo a los mineros, fabriles, maestros, campesinos, cocaleros y todos los sectores populares, fuera el punto de partida para organizar la contraofensiva obrera y popular. Es que querían apenas una concentración aceptable para la política masista de diálogo con la derecha y los autonomistas, y con el objetivo de descomprimir la disposición combativa de las masas.

Ese día Pedro Montes ni siquiera se presentó en la concentración de Plaza San Francisco, sabiendo que muchos oradores serían críticos, sino que prefirió irse a El Alto, donde el tono de los discursos fue más oficialista. Todo esto cuando miles de trabajadores se preguntaban como enfrentar el fraudulento y ultraderechista referéndum en Santa Cruz. El Comité Ejecutivo fue apenas el eco de la política pacifista del gobierno de abstenerse, cuando lo que correspondía era ayudar a nuestros hermanos del Oriente a preparar un verdadero boicot activo a la ofensiva de Costas y Marinkovic.

Esto plantea un problema de enorme importancia para el futuro de la COB y de la clase obrera: es imposible contar con nuestras organizaciones como un verdadero instrumento de lucha mientras Montes en la COB o Patana en la COR alteña impongan esa política desmovilizadora con sus métodos burocráticos.

Los trabajadores honestos y combativos deben exigir en cada ampliado o reunión sindical la convocatoria adelantada del próximo congreso de la COB (que debería reunirse en julio), para discutir como unir y coordinar las luchas por el salario, contra la carestía de la vida, las demandas populares y el combate a la reacción en un plan de lucha de los trabajadores.

Este congreso debe también servirle a la vanguardia obrera para pelear por la ruptura de la COB con la vergonzosa política masista de diálogos y pactos con la derecha, recuperando la independencia política y organizativa de nuestra central. Tiene que servir para impulsar la lucha, la coordinación y la solidaridad entre los diversos sectores, tiene que empezar por recuperar la agenda de octubre (con medidas como la nacionalización sin pago de los hidrocarburos, de las capitalizadas, las aceiteras y de todos aquellos empresarios que especulan con el hambre del pueblo); un programa que incluya la formación de comités de autodefensa en los sindicatos contra los grupos de choque de la reacción y que tenga en su norte estratégico la preparación política y organizativa de una Asamblea Popular para unificar a todos los sectores.

Y además, el Congreso deberá impulsar con medidas concretas la construcción del Instrumento Político de los Trabajadores, como una alternativa de clase ante el programa de la derecha y el reformismo masista, una alternativa para que los trabajadores puedan pesar y dar una respuesta obrera ante la crisis nacional.

El Congreso de la COB no puede ser uno más, limitado a la capa superior de dirigentes, sino que debe ser ampliamente preparado con la discusión en las bases, con mandatos de las asambleas y abierto a la más amplia participación de los sindicatos de base y grupos de trabajadores que quieren organizarse. Así podrá ser un paso importante en la preparación de la contraofensiva obrera y popular.

Por Javo Ferreira