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A defender el salario

 

LA INFLACIÓN es un factor de deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores y de los sectores populares más pobres. En el pasado mes de agosto la inflación mensual fue de 0,65%, con lo que desde inicios de año la acumulada mantenía una cifra de dos dígitos (10.06%). El incremento de precios se concentra en el rubro de alimentos, ya que las propias cifras del Gobierno, reflejan que en productos agrícolas el incremento a agosto ha sido de 15.8% y en productos elaborados o alimentos procesados llegó al 18.8%. Asimismo, los servicios, que incluyen al sector transporte, se han incrementado en un 5%.
Hay varios elementos que pueden explicar los índices de inflación:

a. La inflación es un fenómeno internacional y afecta a varios países latinoamericanos.
b. Al ingresar al país gran cantidad de dinero por exportaciones (recursos fiscales, ganancias de los empresarios exportadores, remesas de emigrantes) y haber mayor gasto estatal (como con el bono Juancito Pinto o la Renta Dignidad), sin contrapartida en el aumento de la producción nacional, los precios internos tienden a subir.
c. Los empresarios e intermediarios aprovechan la mayor demanda para subir sus precios, intentando en algunos casos (como el aceite y otros productos ) elevarlos al nivel internacional.
En un proceso inflacionario, los impactos de la misma serán va-riables entre las diferentes clases sociales. El grupo más beneficiado será aquel cuyos ingresos han aumentado antes de que aumentaran los precios, los pueden ajustar fácilmente, como los empresarios, los terratenientes o el gran comercio. Los más afectados son aquellos sectores con ingresos fijos (como el salario o las pensiones) y bajos, que no han experimentado un alza en sus ingresos ya que se verán obligados a pagar más por los bienes que compran, como los trabajadores, los campesinos, los artesanos y otros sectores populares.
Por ejemplo, los trabajadores, aunque obtengan algún incremento salarial no tendrán una mejoría real, ya que cuando el incremento se haga realidad los precios relativos de los bienes y servicios habrán subido nuevamente.
Los técnicos del gobierno y las patronales son enemigos a muerte de incrementar los salarios argumentando que dicha acción provocaría mayor inflación. Sin embargo, no son los aumentos salariales los verdaderos responsables de la inflación. Estos apenas alcanzan a recuperar el salario y compensar la subida de los bienes que los trabajadores y sus familias necesitan consumir.
Es importante tomar en cuenta que los empresarios aumentan los precios más que los salarios y convierten la ganancia patronal en un gran factor de inflación.
¿Cómo funciona esto? La ganancia de los patrones proviene de la plusvalía arrancada a los trabajadores (o sea, el valor que el trabajo produce, pero que no es retribuido al trabajador como sa-lario). Es decir, que si un trabajador en una jornada de trabajo de 8 horas produce en 4 horas para pagar su salario, el valor producido en las otras 4 es apropiado por el patrón.
Así, salario y ganancia son generados por el trabajo y en la medida que suba el salario bajará la ganancia y viceversa. Por eso, los patrones no están dispuestos a resignar ninguna parte de sus ganancias a favor de los salarios y trasladan cualquier cambio a los precios de las mercaderías, para defender como sea su ganancia a costas del pueblo.
En este sentido, gobierno y patronales concuerdan en defender la tasa de ganancia sobre la base de un salario deprimido, aceptando apenas incrementos parciales al salario nominal.
La clase trabajadora frente a esta situación deberá considerar, como mencionaba Trotsky en el Programa de Transición que "ni la inflación ni la estabilización monetaria pueden servir de consignas al proletariado porque son las dos caras de una misma mo-neda”... “contra la carestía de la vida... sólo es posible luchar con una consigna: la escala móvil de los salarios... asegurar el aumento automático de los salarios correlativamente con la elevación del precio de los artículos de consumo.” Es por eso que en la tradición del movimiento obrero boliviano está la consigna de salario míni-mo vital con escala móvil, plan-teada en la Tesis de Pulacayo. Está consigna jugará un papel fundamental en el programa que los trabajadores tienen que poner en pie para enfrentar la crisis económica mundial que ya comienza a impactar en nuestro país. Sus responsables son los capitalistas pero querrán descargarla sobre las espaldas de los trabajadores y la inflación es una de sus armas. Se trata de ellos o nosotros.

Por Antonio Laure