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¿Por qué no se concretó una alternativa obrera y socialista?

 

Desde la LOR-CI hemos venido dando un fuerte combate político por poner en pie un polo de independencia de clase, frente al oficialismo como frente a los partidos de la derecha empresarial y terrateniente. En meses anteriores se llevaron a cabo varias reuniones con grupos de izquierda, para lo que abrimos las puertas de nuestra sede, la Casa Obrera y Juvenil de El Alto. En esas discusiones insistimos en la necesidad de presentar una opción de clase de los trabajadores, con un programa obrero y popular, claramente anticapitalista y por el socialismo, opuesta a toda variante de colaboración de clases con la burguesía, que como muestra la experiencia del MAS, sólo sirve para preservar los intereses de los explotadores, postergar las demandas obreras, campesinas y populares y es incapaz de resolver los grandes problemas nacionales, como la liberación del imperialismo.

En el numero 37 de Palabra Obrera, llamamos a la conformación de un frente de los trabajadores, anticapitalista y por el socialismo para las próximas elecciones de diciembre. Tal convocatoria, fundamentada en la necesidad de dar pasos en el reagrupamiento de la vanguardia obrera para enfrentar los primeros efectos de la crisis económica internacional y por la resolución de todas las demandas de los sectores obreros y populares como son el salario, trabajo, cumplimiento de las agendas de octubre, etc., proponía comenzar a sentar las bases de una expresión política propia de los trabajadores e independiente frente al gobierno tanto como ante los partidos empresariales, ante la política de la cúpula cobista que se sumó al carro del gobierno, pisoteando la independencia de clase y subordinando nuestra central a los dictados del gobierno del MAS y su política de conciliación con la burguesía.

En este escenario es que algunas organizaciones socialistas y dirigentes mineros, fabriles y de servicios, como el Partido Socialista-1 Marcelo Quiroga Santa Cruz, el Movimiento Socialista de los Trabajadores, Soberanía y Libertad Katarista, y la Liga Obrera Revolucionaria por la Cuarta Internacional, llegamos a acordar los puntos de una declaración política progresiva que apuntaba a la independencia política de los trabajadores y con un programa para que la crisis la paguen los capitalistas y el imperialismo, como base para constituir el Frente de Trabajadores y por el Socialismo. El POR-Masas, impotente para levantar ninguna política concreta que ayude a los trabajadores a organizarse políticamente de manera independiente, ha mantenido su rutinaria y vieja línea abstencionista frente a las elecciones.

Este primer paso se dio en medio de una fuerte lucha política contra grupos que, diciéndose de izquierda y hasta revolucionarios, querían sin embargo imponer un frente amplio” para ir detrás de Loayza, Roberto de la Cruz y otros “figurones” populistas y reformistas, con el argumento de “unir a los actores de octubre”, sin ver que hoy esa unidad no sólo es imposible -pues divide aguas la posición ante los últimos 4 años de gobierno de Evo, que por ejemplo Loayza integró presidiendo la bancada constituyente masista, sino hasta reaccionaria, pues tal unidad, sin programa ni definición de clase, sólo puede hacer retroceder a los sectores de vanguardia que vienen haciendo una experiencia con el MAS y buscan una alternativa.
Al no poder imponer su política, algunos elementos, como las JVR (ligados a la UIT-CI), que han trabajado sistemáticamente como operadores políticos de arribistas como De La Cruz, un ala del Movimiento Sin Tierra de Bolivia (cuya fracción de “izquierda” estuvo ligada al My. Vargas y Loayza), el FAUP o el miembro de la llamada “Confederación Nacional de Desocupados” prefirieron retirarse.

Lamentablemente, luego de haber aceptado el acuerdo y a último momento, miembros de la Central Obrera Departamental de Oruro, particularmente el ex ejecutivo de la COB Jaime Solares, se retiraron del Frente pro considerarlo “sectario” y a la espera de negociar algún compromiso oportunista con De la Cruz, Loayza y otros. Esta defección terminó saboteando la posibilidad de presentar un polo por una política independiente de la clase obrera.

La reaccionaria legislación electoral, heredada del neoliberalismo, defendida por el gobierno y la oposición y administrada por la CNE para hacer casi imposible la presentación de nuevas fuerzas obreras y socialistas, cerró toda posibilidad de presentar candidaturas obreras y socialistas en estas elecciones, que pudieran utilizar la tribuna electoral para apoyar las luchas y demandas obreras y populares y propagandizar un programa de los trabajadores.

Sin embargo, esta lucha sigue planteada. Por eso, los socialistas de la LOR-CI llamamos a la vanguardia obrera, y a los sectores avanzados del movimiento estudiantil, vecinal y popular a no depositar su voto ni en el oficialismo reformista ni en la oposición empresarial, y a sumar esfuerzos para poner en pie una alternativa de independencia de clase de los trabajadores.

Por Javo Ferreira